julio 31, 2024

La gran ciudad

 


La gran ciudad ruge fuera furiosa. Las luces de neón hace tiempo que se encendieron. Ella intenta que nadie duerma. Las constantes sirenas de los servicios de emergencia son la muestra del caos que se respira.

Las tiendas con la caída del sol te atienden a través de verja con barrotes, como si de prisiones privadas se trataran.

Los edificios se abren con mil llaves y contraseñas. Los ruidos en los portales inquietan a los inseguros inquilinos que no duermen.

La gente en la calle son extraños a esquivar.

 

Tengo puertas con pestillos echados desde dentro. Tengo una nueve milímetros bajo la almohada. En su cargador doce balas me dan la tranquilidad cada noche para poder dormir. No importa que me despierte cien veces sobresaltado.

Respiro la tensión que me da mi vida en la gran ciudad. Lo peor es que nunca podría vivir en otro lugar.

Autora: R.Plata

julio 28, 2024

Nacer - madre

  

Hoy volveré a nacer.

Pido permiso.

Nazco.

Gracias naturaleza divina por darme la vida.

Gracias, gracias, gracias.


Hoy volveré a nacer.

Pido permiso.

Nazco.

Nazco y me separo de ti.

Hoy volveré a nacer, pido permiso.

Permiso útero, permiso cordón umbilical, permiso placenta, permiso elemento agua.

Gracias naturaleza divina por darme la vida.

Gracias. Gracias. Gracias.


Con decisión separo mi ser de tu ser.

Porque yo soy yo; tú eres tú.

Yo soy yo; tú eres tú.

Yo soy yo; tú eres tú.

Gracias, gracias, gracias.


Pido permiso y se me concede.

Hoy nazco separándome de ti.

Gracias por darme la vida.

Gracias por tenerme en ti.

Gracias por hacer que mi cuerpo humano se realice divino y perfecto.

Gracias madre, gracias madre, gracias madre.


Me doy permiso para separarme de ti,

porque te amo, me amo y te amo

Porque te agradezco y me agradezco.

Hoy he de hacer mi vida.

Permiso útero, permiso cordón tierno, permiso elemento agua, permiso placenta y permiso oscuridades.


Hoy nazco y me separo de ti.

Hoy nazco y somos dos personas independientes.

Hoy nazco y no estoy más en ti (no soy más tú)

Hoy nazco para ser yo, porque yo soy yo. Tú eres tú.

Hoy me doy permiso para decirte adiós.

Hoy me doy permiso para perdonarnos.

Hoy me doy permiso para volver a nacer.

Hoy me doy permiso para ser yo.


Hoy nazco del amor.

Hoy nazco del perdón.

Hoy nazco de la gracia divina.


Hoy me doy permiso para que tus miedos no sean mis miedos.

Aparto tus miedos de mí.

Aparto tus miedos de mí.

Aparto tus miedos de mí.

Hoy me doy permiso de ser yo.


Hoy nazco de nuevo y agradezco mi infancia feliz.

Hoy nazco de nuevo para separarme de ti.

Hoy nazco de nuevo para ser la mujer adulta que soy.

Hoy nazco de nuevo para decidir por mí misma.

Hoy nazco de nuevo para decir un adiós con amor.


Hoy nazco de nuevo para amarme.

Hoy nazco de nuevo para ser dos.

Hoy nazco de nuevo y me perdono.

Hoy nazco de nuevo y te digo adiós.

Gracias, gracias, gracias.

Gracias naturaleza divina.

Gracias naturaleza divina.

Gracias naturaleza divina.


Me doy permiso para vivir.

Me doy permiso para ser.

Me doy permiso para tener.

Me doy permiso para sentir.

Me doy permiso para actuar.

Me doy permiso para amar.

Me doy permiso para hablar.

Me doy permiso para ver.

Me doy permiso para saber.

Me doy permiso para avanzar.

Me doy permiso para vivir.

Me doy permiso para ser.

Gracias. Gracias. Gracias. 


R. Plata.


julio 24, 2024

Tantos

 


Tantos años de vida en un lugar que llaman mi tierra, donde me sentía una impostora con mis sentimientos de vacío y soledad.

Tantos días pidiendo una respuesta a preguntas olvidadas, tanto tiempo pasado sin más.

Tanta vuelta sobre lo mismo, tan poca paciencia, tan pocos abrazos, tan pocos besos.

 

Autora: R. Plata.

julio 17, 2024

Puse y perdí

 


Puse mi corazón en mis palabras, 

puse mis palabras por escrito,

puse mi mente en mis escritos.

Mis palabras se callaron,

mis escritos se menospreciaron.

Perdí mis palabras,

perdí mis escritos,

perdí el sentido

de mis abismos.

Lloré letras sin sentido,

ate palabras sin ortografía,

abracé lágrimas que latían,

perturbe todo lo que escribía...

nunca supe lo que hacía...

maltrate mis escritos.

Perdí mis palabras,

perdí mis escritos,

pedí mi sentido,

perdí mis abismos.

Grite a gritos,

mi voz se perdió en los abismos,

lancé mis palabras al abismo,

lancé mis escritos...

lancé mis sentidos.

Perdí mis palabras,

perdí mis escritos,

perdí lo que un día pude haber sido.

 

Autora: R. Plata. 

julio 10, 2024

Vosotros



Sé que jamás entenderéis las cosas que digo,

porque jamás me habéis entendido.

Sabía que me daríais las espaldas 

cuando saliera aquí afuera.

Pero era algo que ya me esperaba.

Nunca me convencieron vuestros argumentos.

Nunca me convencisteis de vuestra verdad.

Nunca me comprendisteis,

así que nunca me hice entender.

Ahora miró atrás 

y sólo veo días que aún no entiendo.

Ahora miró atrás 

y sólo veo cosas incomprensibles.

Veo el último día.

Veo un día cualquiera.

Viajes de ida y vuelta.

Viaje en la nada.

Viajes sin destino. 

Pero el único tren que perdí 

es uno que pasó antes.

El único tren que perdí

fue el del "viaje del uno mismo".

Nada importa ya, ni palabras, ni hechos. 

Se rompen los esquemas a patadas.

Días sólo de ida.

Adioses silenciosos.

Adioses dolorosos, 

o quizás no tanto. 

 

 Autora: R. Plata. 

Foto gracias: foto de R.Plata

julio 03, 2024

Lunes depresivo

 


Me despierto tras escuchar el insistente despertador.

He dormido mal, me ha costado más que nunca salir de la cama.

El despertador, como siempre, en el mueble donde las medicinas. Para apagarlo he de ir a la cocina. Todo para no quedarme tumbada todo el día.

Abro la tapita de SUN con las ocho pastillas, hace tres semanas eran doce, y si todo va bien en otras dos semanas serán cuatro pastillas.

Todos estos medicamentos son más por culpa de mis miedos y mis tristezas, que realmente por lo que sea que me ha diagnosticado ese médico de turno.

No tengo ganas ni de respirar, y mucho menos de prepararme un desayuno y comerlo.

Bebo un vaso de zumo como quien bebe agua en un día de verano.

Me siento en el sofá y enciendo la televisión para no hacer más esfuerzos el resto del día. Lo mejor es dejar de pensar, porque olvidar no se puede.

Pasan las horas. Llega la comida de al mediodía, es uno de esos recipientes de plástico que después de dos minutos en el microondas, está listo. Te dicen que es comestible. Lo como, aunque como estoy podría comer hasta el envoltorio de plástico y ni me inmutaría.

Pasan las horas y la luz del día. Me acuesto, intento dormir más allá de mañana.

 

Autora: R. Plata.

Juicio de anteojeras

Hace años que me canse de luchar por algo que no funcionaba. Aunque hay veces que la gente siga creyendo que el error era yo. Las bondades y...