marzo 27, 2024

Confesión

 

Confieso que no sé cocinar y que en mi casa se come bien. (No hay otra).

Confieso que soy una persona limpia y que no me gusta limpiar.

Confieso que no he leído un libro en meses y que me paso el día leyendo.

Confieso que el noventa por ciento de las veces que comienzo a leer un libro no acabo, y es algo que realmente me molesta.

Confieso que a veces escribo a vuela pluma y que el cincuenta por ciento de las veces un ángel me ha inspirado.

Confieso que escribo bien y que tengo demasiadas faltas de ortografía. (Gracias al programador del procesador de texto).

Confieso que leo historia cortas y que luego las reescribo como me hubiera gustado leerlas. (“Plagio” creativo).

Confieso que me gustaría dedicar un día a la contemplación y que hay días que lo hago. (Sobre todo cuando me pongo enferma).

Confieso que a diario me confieso en mucho de lo que escribo y nunca digo Amén.

Confieso que mucho de lo que confieso es inventado.

 

Autora: R. Plata.

marzo 20, 2024

Plegaria


Hoy escribo estas palabras para pedir perdón. Es hora de rezar por mi alma pecadora.

Es hora de pedir perdón a la Virgen de la Mar salaá y los peces de colorines. Pero como el segundo mandamiento nos dice que no tomemos el nombre de dios en vano. Pues yo para cumplirlo, cuando me sale algo mal, o me golpeo feo, suelo hacer mis necesidades en dicha virgen y en sus pequeñas criaturitas. También tengo que decir que alguna vez he salpicado a los santos apóstoles, otras vírgenes y santos en general. Pero que a dios lo he intentado esquivar.

Pido perdón por haberos nombrado en vano, ya me conocéis. No soy mala gente, un poco torpe y despistada sí, pero no mala persona.

Os pido perdón públicamente y ruego que tengáis en cuenta que no tengo nada en vuestra contra. Además para que veáis que soy sincera ando con más cuidado y últimamente hasta os he puesto una vela. Eso sí, cuando salgo de casa la apago, porque os tengo aprecio, pero los accidentes también ocurren. Y una cosa es que nos echéis una mano y otra que nosotros no nos la echemos.

Bueno, ya que estamos en contacto. Sé de buena tinta que vosotros sois buena gente. Todos hay viviendo en el cielo en paz y armonía. Me gustaría pediros de todo corazón que no os olvidéis de los que andamos por aquí abajo.

No pido mucho sólo que todos tengamos un trabajo digno, y que de vez en cuando tengamos una alegría. Cada uno la suya porque ya sabéis como va esto.

También me gustaría que de vez en cuando nos echéis una mano, ya nos conocéis no todos somos tan malos. Tenéis que entender que lo del libre albedrío y la falta de ética es algo que solemos confundir bastante. Ya es hora de volver a la razón de mi escrito. Quería pedir disculpas, sinceras, lo sabéis.

Quería pedir disculpas no sólo a vosotros, sino a los que os llevasteis antes de que pudiera pedirlas en persona. No he hecho nada malo y los aprecio. Por ellos, todo está bien.

Por cierto, un saludo a mis ancestros y a ver si os podéis llevar lo que habéis dejado a medias. Ya me entienden cuando les digo que todo va bien a mi ritmo. Que no se apresuren que yo sé perfectamente que he de hacer y cuando. Que si tienen que volver, o quedarse, que no lo hagan por mí, que yo ya tengo claro el camino.

Querría también pedir inspiración, animo para esta vida y las siguientes. Querría pedir más luz y menos agobios. Vosotros ya sabéis lo que os pido cada día. Nos conocemos hace tiempo ya.

¡Ah! Antes de dejaros por favor dadme claridad.


Un saludo y nos vemos dentro de muchos, muchos años.


Autora: R. Plata.


© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma) 


Foto gracias a:  PIXABAY

Foto modificada por R. Plata.


marzo 13, 2024

Y si morís


Saca su valentía junto con su espada.

Su cobardía sale a la luz.

Calma antes de la muerte.

El niño que yace en el suelo.

La muerte le llegó a alguien,

 y al menos no eres tú.

Quién contará ahora la verdadera historia.

Muerte tras muerte.

Sangre de venganza que mata sin distinción.

Tal vez creas que se te abrirán las puertas del cielo,

Pero de este modo vas a seguir vagando largo tiempo.

Te quedaras aquí.

Te gusta la venganza, que te suba la adrenalina.

Y tu mano no vacila.

La muerte llega ya para alguien.

Muerte tras muerte.

Sangre de venganza mata a los vengadores.

Asesinos con las armas.

Venganzas incumplidas para toda la eternidad.

Nunca terminará la guerra.

Los amigos se separan, pero la amistad no acaba.

Muere de otro de ellos por la espalda.

Vengadores y vengados vengan a ver, pues la venganza nada ha dejado.

Escondes cuerpos ya muertos de seres amados.

Visitas tumbas y le hablas de la nada.

Inscripciones de amistad.

Para un futuro que jamás llegará.

Muerte tras muerte.

Ya sólo quedas tú.

Pero jamás te dejarás ir.

Siempre te quedaras aquí.


Autora: R. Plata.


marzo 06, 2024

Cielo azul

Ya puedo ver el cielo.

Ya puedo sentir el frío azul.

Ya las hojas caducas caen frente a mí.

Cubren el suelo que piso.

En este bosque en otoño donde el mar de dudas se disipa fugaz.

En este bosque donde el rojo, el dorado y el marrón se unen.

Ya puedo sentir la brisa de las montañas en mi rostro.

Ya puedo sentir el gélido viento en mi cara. 

El espacio pasa de oscuridad a amarillo radiante.

Veo como todo se ilumina poco a poco. 

El sol me saluda de buena mañana después de una larga noche de tormenta.

De fondo escucho el mar embravecido calmar sus aguas.

Ahora sólo queda esperar con paciencia. 

Ahora sólo queda vivir con paciencia.

La llegada de lo que ha de ser.

La llegada de lo que está bien.

Ya puedo ver el cielo.

Ya puedo sentir alivio en mi alma.

Ya puedo sentirme completo.

Ahora solo queda vivir y nada más.

 

R. Plata.

 

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma) 


Foto gracias a:  
PIXABAY

Foto modificada por: R. Plata.

Juicio de anteojeras

Hace años que me canse de luchar por algo que no funcionaba. Aunque hay veces que la gente siga creyendo que el error era yo. Las bondades y...