La gran ciudad
La gran ciudad ruge
fuera furiosa. Las luces de neón hace tiempo que se encendieron. Ella intenta
que nadie duerma. Las constantes sirenas de los servicios de emergencia son la
muestra del caos que se respira.
Las tiendas con la caída
del sol te atienden a través de verja con barrotes, como si de prisiones
privadas se trataran.
Los edificios se abren
con mil llaves y contraseñas. Los ruidos en los portales inquietan a los
inseguros inquilinos que no duermen.
La gente en la calle son
extraños a esquivar.
Tengo puertas con
pestillos echados desde dentro. Tengo una nueve milímetros bajo la almohada. En
su cargador doce balas me dan la tranquilidad cada noche para poder dormir. No
importa que me despierte cien veces sobresaltado.
Respiro la tensión que
me da mi vida en la gran ciudad. Lo peor es que nunca podría vivir en otro
lugar.
Autora: R.Plata

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