agosto 30, 2023

Discusión

 


Discusión tras discusión desapareció el respeto, y con el nuestro amor. 


Autora: R.Plata.

agosto 23, 2023

Azotea

 


Cuando llegué a la azotea ya era demasiado tarde para empujarle.

 

Autora: R. Plata

agosto 16, 2023

Intelectuales

 


Lo "natural" avanza con paso ligero, dejando paso a lo "sobrenatural" de nuestra propia naturaleza.

Porque nuestra verdad está en nuestra naturaleza, en nuestros miedos y en nuestros sueños.

De esta manera nuestra naturaleza será noble, o tan noble como pueda ser nuestra naturaleza.

Avanzando con paso ligero hacia la terquedad de lo mundano...

La mirada oculta del ciego.

El paso ligero del cojo.

La musicalidad de ruido.

La nobleza de unos que nada valen, que creen saber todo y que al final siempre todo lo obtienen.

La tarifa fija de una vida sin más que decir que lo que oyen como verdades absolutas...

Opiniones enlatadas.

Pensamientos sin razonamiento.

Mentiras ocultas pintadas con cal viva.

Pero hay que callar por ellos y por nosotros. Porque ellos son los que otorgan la verdad a las cosas, porque no hay más razones que la que ellos dan.

Así que lo natural es guardar silencio, guardar razonamientos y dejar que los "intelectuales" sigan siendo estúpidos.


Autora: R. Plata.

agosto 09, 2023

Bajo mil palabras mal escritas

 

Bajo mil palabras mal escritas, abismos de sentimientos nunca expresados.

Un paso por delante de dolores y quejidos.

Mil palabras sin corregir… sin más sentido que el sentir.

Un agujero que un día fue mío, que tapaba con jaleos y alborotos.

Mil palabras que me hicieron alejarme de lo que nunca quise ser.

Bajo mil palabras sin corregir están el dolor y el quejido

Mil pasos dados para tapar los jaleos y alborotos. 

Un agujero que sólo conseguí curar con amor y comprensión.



Autora: R.Plata.


13/07/2020


agosto 02, 2023

Confió (Relato Corto)

Al cabo del día me he fiado de demasiada gente que no conozco. Ese conductor de autobús que me lleva al trabajo. Ese repartidor que me trae el pedido. Ese mecánico que debe arreglarme el coche. Ese policía que me indica el camino correcto. Y tantos otros como taxistas, dependientes de comercio, cajeros de supermercado, etc.

El día que desaparecí, fueron demasiados los extraños en los que confié. El día que desaparecí, algunos de ellos se confundieron al no darle importancia alguna al trabajo que realizaron. Algunos de ellos cometieron errores. Pero sólo uno de ellos me mató.


Autora: R. Plata.


© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)


Juicio de anteojeras

Hace años que me canse de luchar por algo que no funcionaba. Aunque hay veces que la gente siga creyendo que el error era yo. Las bondades y...