abril 26, 2023

Estado olvidado

Me quedo sin batería en un cuerpo sobrecargado.

No ver más allá de una incertidumbre.

No contar más allá de un día.

No querer estar en un estado olvidado.

Mirar ciegamente.

Hablas con silencios.

Quedarme atrás en los pensamientos.

Aguantar y apretar los dientes.

Me quedo sin batería en un cuerpo sobrecargado.

No ver más allá de una incertidumbre.

No contar más allá de un día.

No querer estar en un estado olvidado.


Autora: R.Plata.


abril 19, 2023

Mensaje

Cada noche me escribo un mensaje para no olvidarme de que sigo aquí.

Una noche seres de humo rodearon mi cama. 

La habitación se llenó de oscuridad, y ahora la oscuridad está en mí.

Cada noche mi alma se revela, pero al amanecer los seres de humo ya me ganaron.

Una noche encendí una vela de auxilio y sólo llegó más oscuridad.

La habitación desapareció alrededor.

Cada noche me escribo un mensaje para no olvidarme de mí.


Autora: R. Plata.


abril 12, 2023

Lugar e historia

 

En un lugar ya olvidado una historia quedó escrita en una piedra,

de la piedra pasó al cuero,

del cuero al tejido,

del tejido al papiro, 

del papiro al papel, 

del papel a binario,

del binario al olvido.

En un lugar olvidado una historia quedó escrita y tan olvidada como el lugar en el que se escribió.

 


Autora: R.Plata.

abril 05, 2023

La espesa niebla (Relato Corto)

 

Una espesa niebla amarillenta cubría aquella noche toda la ciudad. La tenue luz que desprendían las farolas bañaba las calles. Poca gente era la que se atrevía a cruzarla andando. Además el frío reinante invitaba a que todos se mantuvieran en casa a resguardo.

Kit tenía que llegar a aquella reunión, la llevaba esperando demasiado tiempo y no iba a posponerla por culpa de la climatología. Cruzó el puente de piedra prácticamente a solas. Algunas personas se cruzaron con él con la cabeza enterrada por la bufanda y el gorro, a aquellas horas simple era mejor ir a la tuya, sin siquiera levantar la cabeza, otras eran simples sombras oscuras a lo lejos.

Kit entró en un pub, el olor a tabaco y orín se mezclaban en el ambiente. Saludó al propietario que estaba tras la barra. Se sentó en uno de los incómodos taburetes de la barra y pidió una cerveza.

El propietario lo miró desconfiado era la primera vez que lo veía y su aspecto denotaba que aquel individuo no era de la ciudad.

-       - ¿Todo bien? – le preguntó el hombre al poner la cerveza sobre la barra.

-        -Sí, claro – dijo tomando un sorbo.

Kit se estaba poniendo nervioso pues su cita aún no había llegado y eso no era normal en ella.

Más de una hora y media después Maia entró por la puerta del pub y al divisar a Kit le pasó la mano por la espalda. Él se giró con semblante serio e intento ponerse en pie. Ella sonrió al verlo evidentemente embriagado.

Los dos se apartaron y se sentaron en un lugar más reservado. 

-        -Siempre me ha gustado tu habilidad para pasar desapercibido. Me parece bien que te adaptes a los ambientes.

-        -OK, si tanto te gusta la próxima vez podríamos quedar en un prostíbulo.

-        -Un respeto que soy tu superior.

-        -No por mucho tiempo como sigamos así.

Maia pidió una cerveza al propietario detrás de la barra.

-        -Señorita, este no es lugar para mujeres – dijo el hombre negándose a atenderle.

-        -Por favor, ponle a mi novia una cerveza - dijo Kit intentando ser amable.

El hombre puso la cerveza sobre la barra. Kit se levantó, pagó las consumiciones y dejó una propina. El propietario lo miró receloso, pero tomó todo el dinero ofrecido. Mientras guardaba el dinero en la caja registradora la puerta se abro, pero no entró nadie. Maia se puso en pie y se acercó a Kit que estaba acercándose desde la barra. Ella se tomó la cerveza de sus manos y la bebió de un trago.

El propietario escucho el golpe del vaso con la barra, pero no vio salir a la pareja. Fue a limpiar la mesa que habían utilizado y observo que se habían dejado un zurrón de piel.

 

La explosión se pudo escuchar a varios kilómetros a la redonda y no sólo afectó al pub, sino también a cinco casas de alrededor. La noticia corrió como reguero de pólvora, pero nadie encontró jamás a los culpables.

 

 

Autora: R. Plata.

Juicio de anteojeras

Hace años que me canse de luchar por algo que no funcionaba. Aunque hay veces que la gente siga creyendo que el error era yo. Las bondades y...