octubre 31, 2024

Santos óleos

Aceite santo para bautismo y unción de enfermos.

Santos óleos con lágrimas y féretros.

 

Cunas y sepulcros.

Patucos y mortajas.

Aceites de unción.

Aceites benditos.

 

Aceite santo para bautismo y unción de enfermos.

Santos óleos con lágrimas y féretros.

 

Patucos manchados.

Pasillos abandonados.

Ovillos olvidados.

Los abrazos no dados.

 

Aceite santo para bautismo y unción de enfermos.

Santos óleos con lágrimas y féretros.

 

Mortajas minúsculas.

Y nadie a quien culpar.

"¿¡soy la culpable!?".

Brazos vacíos, hueco inapelable.

 

Aceite santo para bautismo y unción de enfermos.

Santos óleos con lágrimas y féretros.

 

Cunas y carritos abandonados.

Sepulcros, huecos cubiertos y sellados.

Puntos cruzados entre la tristeza y el dolor.

Puntos cruzados entre el desconsuelo y el adiós.

 

R.Plata.

 

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

 

Foto gracias a Pixabay.

Foto modificada por R.Plata.

octubre 30, 2024

Bebé



Abrí los ojos de madrugada al escuchar el llanto de un bebé.

Me incorporé desconcertada y me senté a los pies de la cama.

Una sombra andaba de lado a lado del pasillo acunando a la criatura.


Respiré profundo. Me levante y encendí la luz del dormitorio. En un ataque de valentía encendí la luz del pasillo.


Por supuesto seguía estando muerta.


Autora: R. Plata.


octubre 23, 2024

Frio


Hace frío, tanto que hasta la nieve cruje. Intento respirar profundo, pero me duele el pecho al hacerlo. La luz es tenue a estas horas, cuando el atardecer anuncia una, aún más, gélida noche.

Lo sé, no debería haber salido de casa, no es seguro. Pero el generador está fallando.

Hace frío y es tan bonito aquí fuera. Todo tan blanco como en una postal idílica de navidad. La nieve virgen delata el camino que tome de ida y el que he de tomar de vuelta. Miró hacia las ventanas de mi cabaña donde mi mujer y mis hijos me esperan con la chimenea encendida. Es tan bello aquí fuera, a pesar del frío.

Me doy prisa en hacer lo que sea necesario para volver a poner en marcha el generador. Parece arrancar de vuelta y sin problema.

No sé qué me cuesta más, el ver como me he alejado de casa, o lo que me cuesta volver ahora que todo está bien. Es tan maravilloso aquí, donde las montañas blancas se esconden tras la niebla mirando al cielo. Aquí donde nada sobrevive a este gélido frío, excepto nosotros y los abetos del bosque cercano.

Vuelvo a casa con las botas cubiertas de nieve. Vuelvo a casa con las manos y el pecho helados. Vuelvo a casa con mi mujer y mis hijos. Rezando para que este crudo invierno pase sin llevarse a nadie más.



 Autora: R. Plata.


13/12/2017


octubre 16, 2024

Delante de cualquier escrito

 


Lo cierto es que cuando me pongo delante de cualquier escrito, no sé sobre que voy a escribir. Puede ser que escriba un par de párrafos y que no me lleven a ningún sitio concreto. Aunque también tengo que decir que muchas veces lo único que hago es escribir por escribir. Me encanta esa sensación, mezcla entre la esperanza y lo onírico de escribir una historia que merezca la pena ser acabada y releída.


Autora: R.Plata


octubre 09, 2024

El salvador


Mirar abajo provoca vértigo. No sólo por lo lejano del suelo, sino por la proximidad al “Sin Sentido”.

Las tierras superiores altas son verdes y fértiles. Las tierras del “Sin Sentido” son negras y llenas de podredumbre. En ellas habitan seres sin razón. Seres amorfos, sin voz ni tierra. Seres sin tierra ni semilla.

En las tierras del “Sin Sentido” habitan seres llenos de oscuridad y putrefacción.

Llegarán los días en que los seres del “Sin Sentido” ataquen con fuerza. El fuego quemará por dentro, desde lo más profundo de nuestro vacío interno. Seremos infectados por seres eternos. Seres llenos de inconsciencia. Seres sin piedad. Seres inodoros. Seres intangibles. Fieras.

Entonces ¿quién nos librará del ataque? ¿Quién nos salvará?

Él llegará del mar.

Él te mirará a los ojos y se presentará incorruptible.

Él tendrá la verdad.

Él querrá saber dónde está, sólo para mostrar el camino correcto.

La simpleza y la verdad lo llevarán lejos.

Él tendrá el poder de un héroe. Con valentía desenvainará su espada.

Él luchará con tesón para liberar a los seres “Sin Sentido” de alguien como tú.


R. Plata.


octubre 02, 2024

El sanador


De las aguas emergeré para tomarte de la mano y hacerte despertar.

De las aguas saldré a desafiar tu verdad.

De la oscuridad libraré a tu ser.

La ayuda se da y se pide.

La verdad se da y se pide.

La sinceridad se da y se pide.

Las entrañas te limpiaré de ponzoña.

Los huesos rotos se calcinarán.

La sangre derramada se quemará.

Pues el viento soplará y sentirás la libertad.

Con el aire azul volveré para sanarte.

Tierra fértil encontrarás cuando la necesites.

Agua tendrás cuando sea momento.

No necesitarás inclinarte ante mí.

Nadie te quitará lo tuyo, porque lo tuyo, tuyo es.

La ayuda se da y se pide.

La verdad se da y se pide.

La sinceridad se da y se pide.

El viento anunciará mi llegada.

La lluvia mojará tu tierra y de ella comerás.

En tu boca pondré las palabras necesarias, o te haré callar con la verdad.



Cuando te fallen las fuerzas, te daré fuerza para ponerte en pie.

Se acabarán los malos sueños.

Te escucharé cuando lo necesites.

Me esperaré aquí cuando deba esperarte.

Oraras para escucharme.

Guardaras silencio para sentirme.

La ayuda se da y se pide.

La verdad se da y se pide.

La sinceridad se da y se pide.

Bajaré hasta el "Sin Sentido".

Traeré la verdad.

Te sumergiré en el aire.

Aliviaré tu pesar.

Bendeciré la verdad.

No enviaré el fin, pues el fin no existe.

Porque en tu letargo te encontrarás alerta.

Tú seguirás mi rastro y no me encontraras más que con la verdad.

Las trampas de los seres inconsistentes te perderán en mil sendas.

Llegarás al fin del mundo y seguirás andando más allá.

Estaré contigo, nunca te abandonaré.

No temas a la soledad pues nunca estarás solo.

No hay nada que perder, porque nada se tiene si es material.

En las cosas es mejor ver que no ver. Pues aún es mejor cuando las entiendes.

La ayuda se da y se pide.

La verdad se da y se pide.

La sinceridad se da y se pide.


Autora: R. Plata.


Juicio de anteojeras

Hace años que me canse de luchar por algo que no funcionaba. Aunque hay veces que la gente siga creyendo que el error era yo. Las bondades y...