Confesión
Confieso que no sé cocinar y que en
mi casa se come bien. (No hay otra).
Confieso que soy una persona limpia
y que no me gusta limpiar.
Confieso que no he leído un libro
en meses y que me paso el día leyendo.
Confieso que el noventa por ciento
de las veces que comienzo a leer un libro no acabo, y es algo que realmente me
molesta.
Confieso que a veces escribo a
vuela pluma y que el cincuenta por ciento de las veces un ángel me ha
inspirado.
Confieso que escribo bien y que
tengo demasiadas faltas de ortografía. (Gracias al programador del procesador
de texto).
Confieso que leo historia cortas y
que luego las reescribo como me hubiera gustado leerlas. (“Plagio” creativo).
Confieso que me gustaría dedicar un
día a la contemplación y que hay días que lo hago. (Sobre todo cuando me pongo
enferma).
Confieso que a diario me confieso
en mucho de lo que escribo y nunca digo Amén.
Confieso que mucho de lo que
confieso es inventado.
Autora: R. Plata.

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