Plegaria


Hoy escribo estas palabras para pedir perdón. Es hora de rezar por mi alma pecadora.

Es hora de pedir perdón a la Virgen de la Mar salaá y los peces de colorines. Pero como el segundo mandamiento nos dice que no tomemos el nombre de dios en vano. Pues yo para cumplirlo, cuando me sale algo mal, o me golpeo feo, suelo hacer mis necesidades en dicha virgen y en sus pequeñas criaturitas. También tengo que decir que alguna vez he salpicado a los santos apóstoles, otras vírgenes y santos en general. Pero que a dios lo he intentado esquivar.

Pido perdón por haberos nombrado en vano, ya me conocéis. No soy mala gente, un poco torpe y despistada sí, pero no mala persona.

Os pido perdón públicamente y ruego que tengáis en cuenta que no tengo nada en vuestra contra. Además para que veáis que soy sincera ando con más cuidado y últimamente hasta os he puesto una vela. Eso sí, cuando salgo de casa la apago, porque os tengo aprecio, pero los accidentes también ocurren. Y una cosa es que nos echéis una mano y otra que nosotros no nos la echemos.

Bueno, ya que estamos en contacto. Sé de buena tinta que vosotros sois buena gente. Todos hay viviendo en el cielo en paz y armonía. Me gustaría pediros de todo corazón que no os olvidéis de los que andamos por aquí abajo.

No pido mucho sólo que todos tengamos un trabajo digno, y que de vez en cuando tengamos una alegría. Cada uno la suya porque ya sabéis como va esto.

También me gustaría que de vez en cuando nos echéis una mano, ya nos conocéis no todos somos tan malos. Tenéis que entender que lo del libre albedrío y la falta de ética es algo que solemos confundir bastante. Ya es hora de volver a la razón de mi escrito. Quería pedir disculpas, sinceras, lo sabéis.

Quería pedir disculpas no sólo a vosotros, sino a los que os llevasteis antes de que pudiera pedirlas en persona. No he hecho nada malo y los aprecio. Por ellos, todo está bien.

Por cierto, un saludo a mis ancestros y a ver si os podéis llevar lo que habéis dejado a medias. Ya me entienden cuando les digo que todo va bien a mi ritmo. Que no se apresuren que yo sé perfectamente que he de hacer y cuando. Que si tienen que volver, o quedarse, que no lo hagan por mí, que yo ya tengo claro el camino.

Querría también pedir inspiración, animo para esta vida y las siguientes. Querría pedir más luz y menos agobios. Vosotros ya sabéis lo que os pido cada día. Nos conocemos hace tiempo ya.

¡Ah! Antes de dejaros por favor dadme claridad.


Un saludo y nos vemos dentro de muchos, muchos años.


Autora: R. Plata.


© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma) 


Foto gracias a:  PIXABAY

Foto modificada por R. Plata.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Camisas

Arce japonés