Sumiller (Relato corto)
Mario vivía en
alguna cabaña pérdida en medio del espesor del bosque. Él se había criado allí.
Aquel apartado lugar era su hogar.
Sabía rastrear
mejor que nadie. Salió al bosque a cazar. Tenía un don para encontrar
exactamente lo que deseaba.
La gente sólo
lo buscaba cuando querían alguna pieza rara. Su fama y su don le hacía ganar un
buen dinero.
Aquella noche
volvió tarde a su cabaña. Entró en la habitación de las presas. Él pateó el
cubo vacío para que estuviera justo debajo de Luis. La sangre era algo que no
se puede desperdiciar, sus compradores pagaban bien. Además le había costado
conseguirla, así que tenía pensado no desperdiciar ni una sola gota de aquel
líquido rojo y denso.
Mario había
vigilado a Luis. Aquel campista iba a quitarse la vida. Eso él no lo
permitiría, sobre todo sin sacar beneficios.
Luis estaba colgado
cabeza abajo y semiconsciente en la zona más alta de la habitación.
Mario lo
mantenía en ese estado desde hacía días. No era la primera vez que tenía una
presa así. Ya había aprendido a sacarle todo el partido posible a su captura.
Mario era un auténtico
sumiller con respecto a aquel líquido vital. Algo que lo hacía destacar por
encima del resto de los recolectores de aquel producto tan exclusivo.
En un
principio a Mario no le atraía mucho eso de tener que andar trabajando para
otro. Aunque viviera en el medio del bosque las cosas costaban dinero. Él no
tenía mujer ni hijos, pero sí una madre que necesitaba cuidados especiales en
un centro de sanidad privado.
Mario había
empezado a sacar la sangre de animales corpulentos que eran más difíciles de
cazar. Las necesidades económicas le apretaban demasiado y cruzó la última línea.
Luis era un
hombre afligido y amaba a su familia por encima de todo. Por ello, cuando le
detectaron aquella rara enfermedad mortal en la sangre se había marchado al
bosque a quitarse la vida. Él estaba lo suficiente mente consciente como para
escaparse, pero prefirió quedarse allí solo lleno de tubos y heridas antes de
estar igual rodeado por una familia entristecida.
Autora: R. Plata.

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