A esa hora

 


A esa hora, es la hora, cuando el tic-tac duele más.

A esa hora en la que la vida de la noche acaba. La misma hora en que los primeros trabajadores se dirigen a sus puestos para ganarse el pobre sustento.

Es la hora en que todo se mezcla con un baile entre el alcohol y el café. Entre las salidas y las entradas. Entre lo que ha de terminar y lo que ha de empezar.

Es la hora que algunos desconocen y otros sólo quisieran olvidar.

Cuando el sol tampoco acompaña, ni quiere animar.

A esa hora, es la hora, cuando el tic-tac duele más.

 

Autora: R.Plata.

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