Tumulto
Era un lugar demasiado oscuro para que hubiera tanta gente. El olor corporal de algunos individuos destacaba por encima de la media. Ellos transpiraban más por pánico a las posibles opciones que por lo que allí estaba ocurriendo en realidad.
Intenté moverme entre las tinieblas y sentí más de un golpe. No me importo al principio, pues no podía casi respirar. Pero cuando me di cuenta de que el oxígeno casi no llegaba a ningún lugar. Me mantuve quieta.
Unos gritos a lo lejos hicieron que la multitud se moviera demasiado rápido hacia ningún sitio. El tumulto no arreglo la situación. Pero sí llegue a tocar pared, justo antes de perder el sentido.
Ahora hay un silencio raro. Y siento la luz en mi cara. No abro los ojos por miedo. Escucho voces extranjeras. Abro los ojos. Pero ya es tarde me entierran.
Autora: R. Plata.

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