mayo 10, 2023

Arma

 


Tome mi arma, la amartille por miedo. Pellizque mi camisón para poder avanzar con sigiló.

Bajé las escaleras iluminando los escalones con la leve luz de una vela.

Volví a  escuchar el crujido del suelo de madera. Había alguien en la planta baja.

Rezaba porque fuera el viento que azotaba la casa.

La madera volvió a crujir.

Una vez en la planta baja vi una sombra. Se movió.

Levantó mi arma, le disparo. Algo cae a plomo.

 Di unos pasos y mis calcetines blancos se empaparon de sangre.

¿Qué he hecho?


Autora: R. Plata.


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