De mañana
Suena el despertador sordo en mitad de un sueño. No abres los ojos argumentando diez mil razones por las que no levantarte, pero es la razón más simple la que te levanta.
Un nudo en el estómago no te deja desayunar como quisieras, y el café se convierte en un intento por sacarte las ganas que te quedan de volver a acostarte.
Mueves tu cuerpo hacia la parada del transporte público, soñando con que algún día no tendrás que volver a fichar.
Van corriendo las horas y lo que más se repite en tu cabeza es: «un día a la vez».
Al final te das cuenta de que tu vida sólo está llena de estos día a día, semanas y meses ; de despertadores sordos, argumentos aplastantes y cafés amargos.
Autora: R. Plata.

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