Nathalie (Relato Corto)
Nathalie era especial. No porque todos lo dijeran. Ella sonreía de manera sincera.
Trabajaba en el turno de noche. Le gustaba, era tranquilo. Decía que no pasaba prácticamente nada.
Cuando volvía a casa siempre desayunaba en la cafetería del puerto que abría veinticuatro horas. Decía que le gustaba ver la luz del alba y oler a mar, le recordaba a su infancia. Nunca comentaba más que aquello. Nadie sabía a ciencia cierta de donde era. Poseía un acento que delataba su procedencia gala. Su cuerpo extremadamente delgado, que cuidaba en exceso, la hacía parecer una de aquellas modelos de las pasarelas de París.
Nathalie tenía una mirada brillante y cautivadora que te permitía soñar despierto en un mundo con ella.
A estas alturas he de confesarme. Yo estaba tan enamorado de Nathalie que cambie de ciudad solo para verla. Cambie de trabajo para ser su compañero en aquellas largas noches. Cambie mis costumbres por verla un instante más.
Nathalie se había convertido en una obsesión. Jamás en toda mi vida me había pasado algo así. Pero es que Nathalie era Nathalie.
Ella con aquel sentido de la vida simple y llano me dijo que lo nuestro era imposible.
Imposible no era la palabra que yo hubiera utilizado. Sobre todo sabiendo que mi leitmotiv en la vida es: "no hay nada imposible". Yo insistí hasta que ella cedió a pensar en mí.
Lo malo es que a partir de ahí me di cuenta de lo especial que era. Descubrí lo que escondía tras su manera de sonreír. Supe la razón de su cuerpo delgado, de su mirada hipnotizadora. Ella simplemente era un súcubo. Y por ello tuve que matarla.
Autora: R. Plata.

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