El parque (Relato Corto)

 

Aquel día de invierno hacia buena temperatura y el sol brillaba dando sus últimas horas de luz. Los niños del parque corrían de un lado a otro sin jugar exactamente a algo. Con una inocencia inconsciente subían y bajaban de estructuras en las que ponían a prueba sus equilibro, hasta que un ruido sordo lo silencio todo. Un momento que pareció haber parado el tiempo.

Luis estaba bocarriba en el suelo mirando hacia la nada, y su hermano desde arriba del columpio lo observaba asustado esperando que aquello sólo fuera una broma pesada.

Luis estaba ausente… inmóvil. El reto de los niños del parque se acercaron curioseos, el reto de los padres sólo querían alejarlos de todo aquel asunto antes de que comenzarán a preguntar.

Mario se acercó a ver qué le ocurría a su hijo, pues sólo había dejado de atenderlos durante un momento para entretenerse con un juego del móvil.

Alguien se apiado de la criatura y llamó a una ambulancia, aunque era evidente que ya no había más que hacer por él. La sirena y las luces girando sólo sirvieron para dar más dramatismo a toda aquella escena.

Una vez  los tres en el hospital Mario reaccionó y llamó a su mujer, y a su madre. Explicar lo ocurrido le costó demasiado, pues aún no entendía que era lo que había pasado. Aquella tarde, era una tarde más en el parque… y aquel era el parque más seguro de la zona; él mismo se había entretenido en investigarlo.

Cristina llego corriendo con el bolso abierto y el uniforme del trabajo. No había entendido bien que había dicho su esposo, pero el hecho de que llamará desde el hospital le pareció lo suficiente grave como para dejarlo todo y acudir al auxilio de su familia.

Borja se abrazó a su madre al verla, busco un consuelo que obtuvo al instante. Cristina sintió algo de alivio al verlo, pero su corazón se encogió al no ver al pequeño Luis. Su esposo balbuceaba algo sobre el parque y una caída. Mario negaba con la cabeza y tapaba su cara con las manos.

De repente se instaló un silencio llenó de dudas, de confusión. La abuela de los niños llegó entonces al hospital a los gritos, lo que hizo despertar de aquel estado pasmo  a los tres miembros de su familia.

La noche cerrada trajo consigo algo más que la oscuridad y el frio, trajo la consciencia del fin de Luis. Llantos, mezclados con culpas…dolor mezclado con incomprensión.

Sorpresas sin esperanza.


R. Plata.

© 2021 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a: PIXABAY y PEXELS.

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